Hará ya más de 20 años que tejí este serpiente. En principio la única intención era aprender a tejer con dos hebras de color a la vez. Como siempre me cogí un muestrario y un montón de mini ovillos y ¡Hala a practicar! Como resultó ser una tira larga y estrecha a mi madre se le ocurrió que la cosiera y rellenara para hacer la serpiente de color. Ella le ganchilleó la lengua bífida (por aquel entonces yo no sabía hacer ni cadeneta). Además le cosí unos botones a modo de ojos y un cascabel en la punta (que se ha perdido).
JF, que le gustan tanto los animales, la tiene en su baúl de juguetes.




